Centro Cultural Tallersol
El Centro Cultural Tallersol funciona en calle Compañía de Jesús 2085, 3° Piso, frente a la Plaza Brasil en Santiago de Chile. Sin embargo, durante sus casi cinco décadas de historia, ha abierto sus puertas en diferentes casonas y barrios de la ciudad.
Hoy en sus dependencias funciona la Biblioteca Barrial Claudia López, con centenares de libros y revistas sobre todos los ámbitos de la literatura; el Archivo de Memorias de la Resistencia, especializado en expresiones gráficas, culturales y políticas anti-dictatoriales desarrolladas en Chile entre los años 1973 y 1990. También un bazar que incluye la venta de textos, postales, chapitas, casetes, vinilos y muchas otras cosas. Así como también, constantemente se están desarrollando diversas actividades artísticas y culturales como ciclos de cine, exposiciones y/o foros.
Tallersol se define a partir de cuatro elementos fundamentales que se fueron descubriendo, inventando y construyendo en relación con mucha gente y que son los pilares del Centro Cultural. El primero es la autonomía, somos un espacio en que no hubo un partido político a la cabeza ni sosteniendo a Tallersol, ni mucho menos aprovechándose del Taller, aunque si ha habido gente de partidos o simpatizantes. De todas formas, la idea siempre ha sido que llegue todo el que quisiera. Tallersol se fue construyendo y aceptando los pensamientos diferentes, no teníamos que asumirlos o pasarnos para el otro lado, la idea es convivir con pensamientos diferentes. Afortunadamente los pensamientos diferentes fueron amigables (nunca han entrado fachos por ejemplo), entonces hemos tenido voz propia y esa nos ha servido en nuestras relaciones con otros sectores.
Lo segundo es la autogestión (desde que se fundó en el año 1977, no podíamos pedirle plata a Pinochet), tampoco podíamos pedirles plata a nuestros iguales, porque nadie tenía. Entonces nos vimos obligados a inventarnos formas de generar dinero para la subsistencia personal, para los proyectos que cada uno tenía, para mantener el espacio, etc.
El tercer elemento surgió más tarde, en los años ‘80, cuando descubrimos que el espacio de Tallersol era también un espacio de acumulación de cosas, de acumulación de objetos y de acumulación de memoria. Entonces dijimos que el tercer elemento que fundamenta a Tallersol es la memoria, aunque en algún momento nos sentimos tensionados con el concepto, cuando empezamos a comprender qué es la memoria o cómo se entiende la memoria en los diferentes sectores. Para algunos sectores, la memoria se vincula principalmente a la figura de “la víctima” y eso no es lo que nos interesa de la memoria de nuestras luchas.
Por nuestra parte, descubrimos que el Tallersol no solamente contenía memoria, sino que hacía desde esa memoria una resistencia. Cada vez que hablamos sobre lo que habíamos hecho o sobre lo que había pasado, lo poníamos y lo ponemos en presente, por lo tanto, el cuarto elemento como soporte del Tallersol es la resistencia a las injusticias de la sociedad actual.
